Portada: El Fisgón
(30 DE ENERO, 2026).-Irán advirtió este jueves que responderá “de forma inmediata y contundente” contra bases y portaaviones estadounidenses en caso de que Washington concrete un ataque militar, en medio de una escalada de tensiones marcada por el despliegue naval de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, la presión diplomática de la Unión Europea y el llamado de la ONU a evitar una crisis mayor.
La amenaza fue lanzada luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reiterara su exigencia de que Teherán acepte un nuevo acuerdo sobre su programa nuclear y advirtiera que “el tiempo se está acabando”. El mandatario señaló que una “armada masiva” se dirige hacia la región y aseguró que un eventual ataque sería “mucho peor” que el realizado en junio pasado contra instalaciones nucleares iraníes.
Un portavoz del ejército iraní, el general Mohamad Akraminia, afirmó en la televisión estatal que cualquier agresión recibirá “una respuesta aplastante de forma inmediata”. Añadió que los portaaviones estadounidenses presentan “graves vulnerabilidades” y que numerosas bases de EE.UU. se encuentran dentro del alcance de los misiles iraníes. En la misma línea, el jefe del ejército, Amir Hatami, aseguró que los regimientos de combate han sido equipados con mil drones.
El vicepresidente primero de Irán, Mohammad Reza Aref, declaró que el país debe estar preparado para un “estado de guerra”, aunque insistió en que Teherán no busca iniciar un conflicto. “Nuestra estrategia es no comenzar ninguna guerra, pero si se nos impone, nos defenderemos”, afirmó. Irán también reiteró su amenaza de bloquear el estrecho de Ormuz, un punto clave para el transporte mundial de petróleo y gas.
La escalada ocurre mientras la Unión Europea designó como “organización terrorista” al Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica, al que acusa de orquestar la represión de las recientes protestas antigubernamentales. Organizaciones de derechos humanos denuncian que la respuesta del régimen dejó miles de muertos. La ONG HRANA reportó más de 6 mil fallecidos, mientras que el grupo Derechos Humanos Irán advirtió que la cifra podría superar los 25 mil.
Desde Washington, Trump justificó la presión militar al señalar que Irán representa una amenaza para la seguridad regional y acusó al régimen de violaciones sistemáticas a los derechos humanos. En declaraciones a la prensa, aseguró que el portaviones Abraham Lincoln encabeza un despliegue mayor al realizado recientemente frente a Venezuela, cuando fuerzas estadounidenses derrocaron al entonces presidente Nicolás Maduro.
Pese al tono beligerante, Irán dejó abierta la puerta al diálogo. Su misión ante la ONU afirmó que Teherán está dispuesto a negociar “sobre la base del respeto y los intereses mutuos”, aunque advirtió que, si es presionado, responderá “como nunca”. El gobierno iraní reiteró que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos y negó buscar el desarrollo de armas atómicas.
Estados Unidos mantiene cerca de 50 mil efectivos militares en Medio Oriente y ha reforzado sus capacidades aéreas y navales en las últimas semanas. Analistas advierten que, aunque Washington tiene la capacidad de atacar objetivos clave en Irán, un conflicto directo podría provocar represalias regionales de alto impacto y afectar gravemente el suministro energético global.





