Portada: Hernández
(29 DE ENERO, 2026).-Felipe Calderón Hinojosa fue recibido con gritos de protesta este miércoles en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po), donde tenía prevista su participación en la cumbre “Se busca: un secretario general de la ONU para un mundo fracturado”. Estudiantes mexicanos del plantel lo encararon al grito de “¡asesino!” y “¡asesino, lárgate!”, y exigieron que se retirara del recinto.
Las y los manifestantes reprocharon al exmandatario la estrategia de seguridad aplicada durante su gobierno (2006-2012), periodo marcado por la militarización del país a través de la llamada “guerra contra el narcotráfico”, que implicó el despliegue masivo de fuerzas federales en distintas regiones y derivó en un fuerte incremento de homicidios dolosos, desapariciones forzadas y otros delitos de alto impacto.
Previo a la visita de Calderón, el periódico estudiantil La Péniche publicó el artículo El costo humano de la guerra contra las drogas: una reflexión crítica sobre la visita de Felipe Calderón a Sciences Po, firmado por Lucía Aguilar. En el texto se advierte que dicha política, presentada como una medida necesaria contra el crimen organizado, ocasionó un sufrimiento humano de gran magnitud, con violaciones generalizadas a los derechos humanos y a las obligaciones internacionales de México, además de más de 280 mil muertes.
El artículo también sostiene que la estrategia no logró mejorar la seguridad pública y, por el contrario, propició la fragmentación de los grupos criminales, una escalada sostenida de la violencia y un deterioro estructural de las condiciones de seguridad en el país.
Durante la protesta, estudiantes cuestionaron que Calderón acudiera a un espacio académico “a dar lecciones”, pese a los resultados de su gestión y a que México continúa enfrentando una grave crisis de violencia. Recordaron además que la política de seguridad estuvo encabezada por Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, quien en 2024 fue sentenciado en Estados Unidos a 38 años y ocho meses de prisión por cargos relacionados con el narcotráfico, pena que actualmente cumple en ese país.
El expresidente, quien hoy reside en España, es invitado de manera recurrente a foros académicos vinculados a espacios de derecha. Hasta el momento, no se ha informado si el evento en Sciences Po pudo desarrollarse con normalidad tras la protesta ni si la institución organizadora emitió algún posicionamiento oficial al respecto.





