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(28 DE ENERO, 2026).-El expresidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), Joseph “Sepp” Blatter, lanzó un contundente llamado este lunes a que los aficionados del futbol eviten viajar a Estados Unidos durante la Copa Mundial de Futbol 2026 por motivos de seguridad, una postura que ha encendido el debate internacional en torno a la sede del torneo.
Blatter, quien dirigió la FIFA entre 1998 y 2015, publicó en sus redes sociales un mensaje en el que respalda las declaraciones del abogado suizo Mark Pieth, experto en casos de corrupción y quien fue encargado por el propio Blatter entre 2011 y 2014 de diseñar un plan de lucha interna contra la corrupción para la organización.
“Para los aficionados, solo hay un consejo: ¡manténganse alejados de Estados Unidos! Creo que Mark Pieth tiene razón al cuestionar este Mundial”, escribió Blatter en su cuenta de X, haciendo eco del análisis de Pieth sobre la situación política y social en ese país
En su entrevista con medios suizos, Pieth destacó que, bajo el actual contexto político estadounidense, la marginación de opositores políticos y los abusos de los servicios de inmigración representan factores que podrían desalentar la presencia de turistas internacionales durante el torneo.
Blatter y Pieth llegan a esta postura en medio de preparativos para la Copa Mundial que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio de 2026, la primera con 48 selecciones y que será organizada de manera conjunta por Estados Unidos, México y Canadá.
El exdirigente suizo, que dimitió de la FIFA en 2015 en medio de investigaciones por corrupción y posteriormente fue absuelto por la justicia suiza, ha sido crítico en redes sociales sobre la idoneidad de que Estados Unidos albergue partidos de la Copa, señalando riesgos potenciales que, según dijo, podrían afectar la experiencia y seguridad de los seguidores.
La crítica de Blatter se suma a llamados de diplomáticos, activistas y organizaciones sociales que recientemente han pedido un boicot al Mundial estadounidense por políticas migratorias y acciones de la administración estadounidense, incluidas el trato a migrantes y decisiones de política exterior, lo que ha generado un fuerte debate internacional en torno a la celebración del torneo en ese país. (
Las autoridades de la FIFA y los organizadores del Mundial no han emitido una postura oficial frente a estas declaraciones, mientras que la agenda de preparación del campeonato continúa avanzando con miras a la fecha de inicio en junio.





