Portada: FGR
(28 DE ENERO, 2026).-La Fiscalía General de la República (FGR) concluyó que el descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el pasado 28 de diciembre en Oaxaca estuvo relacionado con un manejo a exceso de velocidad, pese a que el convoy y la infraestructura ferroviaria se encontraban en condiciones óptimas de operación.
Durante una videoconferencia, la titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, informó que el Ministerio Público Federal determinó ejercer acción penal por los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas, luego de los hechos que dejaron un saldo de 14 personas fallecidas y 98 más lesionadas en la comunidad de Nizanda, a la altura del kilómetro 230 de la ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos.
De acuerdo con los avances del peritaje, los registros de la llamada “caja negra”, así como testimonios de pasajeros y revisiones técnicas a los sistemas de operación y frenado, descartaron fallas mecánicas o daños previos en la vía. La fiscal precisó que, tras una inspección realizada después del siniestro, no se detectaron afectaciones en rieles, fijaciones, durmientes, balasto, subbalasto ni terraplenes, salvo aquellas directamente ocasionadas por el descarrilamiento.
Godoy Ramos detalló que el tren, compuesto por dos locomotoras y cuatro coches de pasajeros con un peso aproximado de 400 toneladas, fue sometido a una revisión exhaustiva. Las inspecciones incluyeron ruedas, superficies de rodadura, zapatas de freno y los sistemas de acople automático de seguridad, sin que se encontraran fallas que comprometieran su funcionamiento conforme a la normatividad vigente.
No obstante, los peritajes revelaron que el convoy circuló gran parte del trayecto por encima de los límites permitidos. En tramos rectos alcanzó velocidades de hasta 111 kilómetros por hora, cuando el máximo autorizado era de 70. En la zona de curvas previa al lugar del accidente, el tren ingresó a la primera de seis curvas a 52 kilómetros por hora y posteriormente incrementó la velocidad hasta llegar a 65 kilómetros por hora, 15 kilómetros por encima de lo permitido, ritmo que mantuvo hasta el descarrilamiento.
La fiscal subrayó que los análisis se extendieron a cinco kilómetros antes del punto del percance y se basaron también en el Horario ferroviario vigente, documento técnico que establece restricciones y condiciones específicas de operación de la vía, el cual confirmó que el tren fue operado con exceso de velocidad.
En este contexto, elementos de la Policía Federal Ministerial detuvieron el lunes pasado a Felipe de Jesús “N”, señalado por fuentes del Gabinete de Seguridad como el maquinista que conducía el tren siniestrado. De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, el operador fue aprehendido a las 9:24 horas en la colonia Pakalná, en el municipio de Palenque, Chiapas, y puesto a disposición de la delegación de la FGR en Tuxtla Gutiérrez.
Finalmente, Godoy Ramos reiteró que, aunque el funcionamiento del tren era adecuado en términos mecánicos y estructurales, las condiciones de operación, particularmente la velocidad, serán clave para determinar las responsabilidades penales en este caso que afectó la operación del Corredor Interoceánico.





