Portada: Rapé
(27 DE ENERO, 2026).-El primer ministro de Canadá, Mark Carney, aseguró desde Ottawa que su gobierno respeta plenamente los compromisos asumidos en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), particularmente la obligación de no negociar acuerdos de libre comercio con economías que no sean consideradas de mercado.
Las declaraciones del mandatario canadiense se produjeron un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que Washington impondría aranceles de 100 por ciento a los productos canadienses si Ottawa concretaba un acuerdo comercial con China. En un mensaje difundido en redes sociales, Trump acusó a Pekín de estar “tomando el control total” de Canadá, afirmación que calificó como “muy triste”.
En respuesta, Carney fue enfático al señalar que no existe intención alguna de negociar un tratado comercial con China ni con ningún otro país que no opere bajo un esquema de economía de mercado. Aclaró que la relación reciente con Pekín se ha limitado a corregir y encauzar algunos temas que se habían desarrollado en los últimos dos años, sin que ello implique un acuerdo de libre comercio en forma.
El primer ministro explicó que Canadá está revisando su política en sectores específicos como vehículos eléctricos, agricultura y productos pesqueros, con medidas de protección adicionales y un eventual análisis de reducción de aranceles en ciertos rubros, pero insistió en que dichas acciones no deben interpretarse como un giro hacia un tratado comercial amplio con China.
La tensión bilateral se inscribe en un contexto de relaciones complicadas entre Estados Unidos y Canadá desde el regreso de Trump a la Casa Blanca hace un año, periodo marcado por constantes fricciones y disputas comerciales. En ese marco, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, reiteró el domingo en una entrevista con ABC News la posibilidad de aplicar aranceles de 100 por ciento si Canadá avanzaba en un acuerdo de libre comercio con China.
“No podemos permitir que Canadá se convierta en una puerta de entrada para que los productos chinos baratos inunden Estados Unidos”, advirtió Bessent, al señalar que Washington actuaría si detecta prácticas de dumping facilitadas desde territorio canadiense.
Cabe señalar que Carney realizó a principios de este mes una visita a China con el objetivo de diversificar los mercados de exportación de su país y abordar los problemas arancelarios con su tercer socio comercial. En paralelo, la embajada china en Canadá informó, en una declaración difundida por Reuters el sábado por la noche, que Pekín está dispuesto a trabajar con Ottawa para implementar el consenso alcanzado por los líderes de ambas naciones y avanzar en la asociación estratégica China-Canadá.





