Portada: El Fisgón
(19 DE ENERO, 2025).-Los 27 embajadores de la Unión Europea (UE) se reunieron de manera urgente este domingo en Bruselas para analizar las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles a varios aliados europeos. Al término del encuentro, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, afirmó que el bloque está preparado para defenderse frente a cualquier forma de coerción.
La reunión, que se prolongó por cerca de tres horas, se celebró un día después de que Trump anunciara que aplicaría “una ola creciente de aranceles” a ocho países europeos —seis miembros de la UE, además del Reino Unido y Noruega— si no respaldan sus planes para que Estados Unidos adquiera Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca.
Líderes europeos calificaron la amenaza como un acto de “chantaje” y advirtieron que podría dañar seriamente las relaciones transatlánticas, además de socavar acuerdos comerciales previamente establecidos entre la UE y Estados Unidos. En este contexto, Costa informó que convocará en los próximos días una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de gobierno de los 27 países miembros para coordinar una respuesta común. “Dada la importancia de los recientes acontecimientos y para coordinar aún más, he decidido convocar una reunión extraordinaria del Consejo Europeo”, escribió en la red social X, subrayando la “preparación para defendernos contra cualquier forma de coerción”.
Las tensiones también generaron reacciones fuera de Europa. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, calificó las amenazas de Trump como “una escalada preocupante”. Durante una visita a Qatar para promover el comercio y la inversión bilateral, Carney señaló que la situación es grave y reiteró que “el futuro de Groenlandia y las decisiones sobre su futuro corresponden a Groenlandia y a Dinamarca”.
De acuerdo con diplomáticos citados por The New York Times, los embajadores europeos ya habían previsto una reunión de emergencia para definir una respuesta a las advertencias de Trump, quien sostuvo que impondría nuevos gravámenes hasta que los países europeos aceptaran negociar la venta de Groenlandia a Estados Unidos, una postura que generó indignación y rechazo entre los gobiernos del continente.
Desde Washington, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendió la posición de la Casa Blanca al asegurar que Groenlandia no sería atacada por Rusia ni por otras potencias si estuviera bajo control estadounidense, ya que posibles adversarios temerían la fuerza militar de Estados Unidos. “No habrá conflicto, porque Estados Unidos es ahora mismo el país más amable del mundo”, afirmó, al tiempo que acusó a los europeos de “proyectar debilidad”.
Según The Wall Street Journal, la amenaza de Trump de imponer aranceles a aliados europeos que se opongan a una toma total de Groenlandia ha fusionado dos focos tradicionales de fricción transatlántica —el comercio y la seguridad— en “un cóctel explosivo” que empuja a la alianza a su crisis más profunda en más de 70 años.
Trump reforzó su discurso al publicar en Truth Social que “¡la paz mundial está en juego!”, al advertir que China y Rusia podrían apoderarse de Groenlandia si Estados Unidos no lo hace. Además, criticó a los miembros europeos de la OTAN por desplegar personal militar en la isla a invitación de Dinamarca, al sostener que solo Washington puede garantizar su seguridad, y reiteró su amenaza de elevar los aranceles hasta que acepten la apropiación estadounidense del territorio.
Las advertencias del presidente estadounidense han provocado estallidos de hostilidad sin precedentes contra Estados Unidos en distintas regiones del mundo, profundizando la incertidumbre sobre el futuro de la relación entre Washington y sus aliados tradicionales.





