Portada: Jerge
(01 DE JULIO, 2025).-El “Alcatraz de los caimanes”, como la Casa Blanca de forma cínica nombra al nuevo Centro de Detención Migratoria que construyó en medio de Everglades, una reserva ecológica caracterizada por un paisaje pantanoso lleno de manglares y juncos.
Sin embargo, este nuevo Centro ha generado una oleada de críticas no solo por su localización dentro de un ecosistema protegido, sino por el uso simbólico y literal de los caimanes que ahí habitan con el fin de disuadir el intento de fugas por parte de los detenidos.
Incluso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de forma relajada se ha atrevido de forma cínica a hacer mofa de una política migratoria que podría considerarse inhumana.
“Vamos a enseñarles cómo escapar de un caimán… así sus posibilidades aumentan un 1%”, declaró Trump ante medios.
Autoridades estadounidenses aseguran que la ubicación reduce costos de infraestructura en seguridad debido a que solo existe una sola carretera para ingresar.
“Está aislado, rodeado de fauna peligrosa y un terreno implacable… solo hay una carretera de entrada y es un vuelo de ida”, declaró Karoline Leavitt, vocera de la Casa Blanca.
Con un costo de 450 millones de dólares anuales, el llamado “Alcatraz de los caimanes” albergará entre 1 mil y 5 mil personas que posiblemente serán criminalizadas con la posible vulneración de sus derechos fundamentales.
Hasta el momento, no se han difundido informes oficiales sobre las condiciones de vida dentro del centro, ni los protocolos para la atención médica, psicológica o legal de los detenidos. Tampoco se ha aclarado cómo se protegerán los derechos humanos en un entorno aislado, hostil y con acceso restringido.
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